El aprendizaje cooperativo es un método de instrucción en el cual los alumnos trabajan en grupos, generalmente con el objetivo de realizar una tarea específica. Este método puede ayudar a los alumnos a desarrollar habilidades de liderazgo y la capacidad de trabajar con otros en un equipo. Sin embargo, los alumnos superdotados son colocados a menudo en grupos con niños no dotados, a veces con el objetivo de que el niño superdotado ayude a los otros, ya sea de forma directa o mediante el ejemplo. En estos casos, el alumno superdotado probablemente no aprenda nada nuevo, mientras que los alumnos no dotados probablemente no desarrollen habilidades de liderazgo.
El aprendizaje cooperativo o de
colaboración es un proceso en equipo en el cual los miembros se apoyan y
confían unos en otros para alcanzar una meta propuesta. El aula es un excelente
lugar para desarrollar las habilidades de trabajo en equipo que se necesitarán
más adelante en la vida.
Rol
de la escuela
Los autores sostiene que para impulsar un trabajo
colaborativo en el aula, este debe darse en toda la institución. A nivel de
docentes, de directivos, de alumnos, de padres y apoderados. Todos los
elementos y los beneficios del aprendizaje cooperativo en el aula deben
aplicarse y reflejarse en la escuela en su totalidad. Beck, M y Malley, M
(2003) sugieren que muchos niños fracasan en las escuelas no por una falta de
habilidades cognitivas, sino porque se sienten aislados, alienados, apartados
de los otros, del proceso educativo.
Dificultades para desarrollar trabajo colaborativo
Según el
texto del Consejo Educativo (2005), se señala que son muchas las dificultades
con las que se encuentra el docente cuando quiere trabajar desde una
perspectiva cooperativa. Se sostiene que es difícil generar formas de trabajo en
equipo entre el profesorado aún cuando haya consciencia clara de que los problemas
sólo se soluciona si se abordan conjuntamente desde el colectivo y se involucra
todo el profesorado y toda la comunidad educativa.
También
se debe señalar que la mayoría del profesorado no tiene experiencia vital en prácticas
de trabajo cooperativo. Quizás sería bueno enseñar a los docentes esta estrategia
en la formación inicial.
Al igual que como ocurre en el aula el trabajo cooperativo a
nivel de docentes se confunde con compartir un mismo espacio y tiempo
para aportar o recibir información de un determinado tema, pero pocas veces
estas reuniones tiene como finalidad la búsqueda de soluciones o alternativas conjuntas a problemas o necesidades detectadas.
Un instructor comienza moderando
una discusión y sugiriendo alternativas pero no le impone soluciones al equipo,
especialmente en aquellos casos en los que les resulta difícil trabajar juntos De
tres a cinco personas Con una mayor cantidad de miembros resulta difícil que
todos se involucren Equipos designados por el docente funcionan mejor que
aquellos que se auto asignan Capacidades diversas, entorno, experiencia Cada
individuo fortalece al equipo.
Si el docente no sabe implementar
las actividades para trabajar de esta manera, se puede
volver un problema para el docente, y a la larga una
resistencia de los alumnos para trabajar en equipo.
Uno de los principales retos de la educación actual es que
los estudiantes aprendan Considerando la literatura estudiada, se
puede sostener que el trabajo colaborativo es clave para lograr dicho
propósito. El trabajo colaborativo constituye ciertamente un enfoque y una
metodología que supone todo un desafío a la creatividad y a la innovación en la
práctica docente. Es una estrategia compleja que requiere mayores esfuerzos
para su implementación en el aula, pero, que a la luz de los beneficios, vale
la pena el esfuerzo.
El aprendizaje se ve influenciado
en forma positiva con una perspectiva diversa y experiencia, aumentando las
opciones para resolver problemas expandiendo la gama de detalles a considerar.
Aspectos que son necesario tener
en cuenta y considerar al momento de diseñar e implementar un cambio en
educación para la adopción de esta metodología de enseñanza. Para esto se
entrega una breve definición conceptual que plantean lineamientos y acciones a
nivel micro en el aula. Algunas de estas estrategias se fundamentan en
referencias y otras son fruto de la reflexión personal y de la observación de
mi entorno educativo en desarrollo del aprendizaje en historia con el uso de
las Tics.
Una innovadora estrategia
pedagógica se lleva a cabo ensamblando el aprendizaje colaborativo-cooperativo,
junto con la utilización de nuevas tecnologías educativas.
El mundo profesional de hoy exige
el trabajo en equipo por lo tanto la educación tiene que ser el primer vehículo
para lograr este fin por lo tanto uno de los aspectos más importantes que
contribuyen al mejor desenvolvimiento.
En el ámbito educativo, con
frecuencia estas habilidades no son consideradas significativas a la hora de
diseñar e implementar los procesos de enseñanza-aprendizaje, sin embargo éstas
componen elementos esenciales que deben ser tomados en cuenta para garantizar
procesos efectivos que además ayuden al
crecimiento personal de los estudiantes. Pero, ¿en qué se basa el aprendizaje
colaborativo? El aprendizaje colaborativo entiende al aprendizaje como un
proceso social de construcción del conocimiento como la necesidad de compartir
el conocimiento para lograr una meta que trascienda las posibilidades
individuales. Es decir que hay un aprovechamiento de este tipo de aprendizaje
en función de las facilidades que brindan las nuevas tecnologías.
Entre las principales
características del aprendizaje colaborativo encontramos: la interacción, ya
que se aprende del intercambio de ideas de manera sincrónica en la primera
etapa del proceso donde se intercambian ideas, como la a sincrónica, donde hay
un espacio para la reflexión individual que puede ser comunicada
posteriormente.
El tema desarrollado aquí versa
sobre la experiencia con trabajos colaborativos-cooperativos en contextos
virtuales en el ciclo escolar 2011. En este año en curso lo que más resultado
beneficioso han sido los trabajos con el Power point.
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